FRANQUISTAS

Treinta años después del fin del franquismo, todo el mundo coincide en la profundidad y trascendencia de los cambios que ha vivido este país. Quizás uno de los más notables sea que, tras tantas décadas de dictadura, los seguidores de Franco se hayan convertido en poco más que una panda de 'freaks' haciendo el papel de nostálgicos liderados por Blas Piñar.
Sin embargo, la herencia del franquismo adquiere formas sorprendentes a estas alturas. Y ahí está alguna biografía elogiosa con el Caudillo publicada recientemente, que se une a la oleada de libros sobre la guerra civil y alrededores que han aparecido en los últimos años. Quién iba a esperar, una vez superada la etapa de la transición a la democracia, que aún hoy habría intentos por salvar a Francisco Franco de la condena de la historia.
A mi me da repelús.
